De cafeterías y restaurantes hay para todas las esquinas, ahora bien la crisis ha puesto en peligro los que no se han sabido adaptar. Por eso, a veces hay que repensar el negocio, detectar las carencias y buscar la manera de que vuelva a ser rentable. También hay quien apuesta por hacer inversiones en este ámbito porque cree que, a pesar de las circunstancias, un restaurante bien enfocado puede ser un buen negocio. Esta es la base de la idea de Sonia Soldevila y Manel Morillo, dos profesionales con una dilatada experiencia en el mundo de la hostelería que han decidió emprender y han creado Cono Gusto.
Ellos lo definen como un servicio innovador que ayuda a mejorar los resultados de restaurantes que ya funcionan y también se dedica a abrir nuevas marcas de negocio de restauración. Con Gusto se encarga de idear, las implementa y las expande. Se dirigen a inversores interesados en abrir unidades de negocio ya restauradores que quieren mejorar su local sea cual sea la inversión que han hecho. "Cualquier persona que tenga algún problema de gestión o quiera mejorar los resultados puede optar por los servicios de la empresa", explica Sonia Soldevila.
Experiencia y formación.
Para poner en marcha el negocio han usado su experiencia en el sector y también han añadido formación en el ámbito del marketing, además de una búsqueda exhaustiva de las tendencias que triunfan en otros países. "Pasar un año viendo el negocio de la hostelería desde fuera, estudiando cómo se puede mejorar, nos permite tener nuevas ideas", asegura Manel Morillo, que añade que lo que ofrecen no es un servicio caro y que, en todos los casos , demuestran a sus clientes como se puede rentabilizar la inversión realizada en un período de tiempo corto.
Con Gusto ofrece un servicio integral que va más allá de lo que existe actualmente en el mercado, donde existe la posibilidad de encontrar profesionales que elaboran planes de marketing dirigidos a negocios de hostelería pero que sólo trabajan desde su despacho, y chefs especializados en cambios de cartas sin centrarse específicamente en las necesidades de cada local. "Nosotros trabajamos desde dentro, nos desplazamos al restaurante, analizamos cómo funciona para poder conocer de primera mano cuáles son las carencias y qué puntos se pueden mejorar" y añaden, con un punto de orgullo, que no tienen despacho porque su trabajo la hacen siempre desde el local de sus clientes para estar atentos a sus necesidades y, a posteriori, hacen el seguimiento que hace de las medidas que han propuesto para ver cómo se van implementando.
El primer paso es el diagnóstico personalizada que ofrecen de forma gratuita antes de empezar a plantear vías de mejora de la situación. "Queremos ser muy honestos, y si detectamos algún caso que creemos que no tiene solución, les decimos que no podemos hacer nada por ellos", asegura Morillo.También les es útil para poder encontrar profesionales en los casos que sus clientes lo necesiten para salir adelante o mejorar el negocio, ya que entre su cartera de servicios hay también la opción de selección de personal.
Las comparaciones con el programa de televisión Pesadilla en la cocina , conducido por los chefs Gordon Ramsay, en la versión americana, y Chicote, en la española que ofrece La Sexta, son inevitables. Ambos reconocen la validez de la fórmula pero marcan distancias con sus colegas mediáticos. "Mucha gente nos hace broma y lo cierto es que nuestro trabajo también es aconsejar, pero lo hacemos con educación y sin convertirlo en un show." Cuentan, sin embargo, que la filosofía es la misma, tratar de detectar el problema, encontrar una solución y ayudar a aquellos que no se salen con su negocio.
A la hora de plantearse el futuro aseguran que, una vez consolidado el negocio, les gustaría potenciar la colaboración con inversores que quieren iniciar nuevos proyectos en el ámbito de la restauración. "Tenemos mucho camino por recorrer", concluyen.
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