Se supone, por ahora, que sólo hay dos tipos de agentes, las economías domésticas y las empresas. Las primeras son propietarias de las empresas, los proporcionas factores de producción y los compran todos los bienes que producen. Las empresas perciben factores de producción en las economías domésticas, a quien venden la totalidad de la producción. No hay, por tanto, acumulación de existencias no vendidas. Los ingresos que de esta manera obtienen las empresas se reparten totalmente a las economías domésticas, en forma de salarios, por su contribución laboral al proceso de producción, o de beneficios, como retribución a los propietarios del capital.
Se trata de una economía cerrada en la que no existen transacciones con la resto del mundo. No hay exportaciones ni importaciones de bienes y servicios, ni movimientos de capital a través de las fronteras. No hay tampoco gobierno y, por tanto, no existen impuestos de ningún tipo, ni gasto público.
Los flujos que se establecen, en cada período, entre los dos tipos de agentes agregados que existen, las economías domésticas y las empresas se muestran en el cuadro. Desde las economías domésticas sale un flujo real de factores de producción dirigido a las empresas, que da origen a un flujo de pagos, de sentido opuesto, que es la renta que las economías domésticas obtienen por su contribución a la producción. Desde las empresas el flujo real de bienes y servicios producidos durante el período se dirige hacia las economías domésticas que se ve compensado por un flujo de pagos, en sentido opuesto, que representa la gasto de consumo de las economías domésticas sobre la producción de las
empresas. En un esquema de este tipo, la identidad entre producción, renta y gasto se obtiene de manera inmediata.
Se trata de una economía cerrada en la que no existen transacciones con la resto del mundo. No hay exportaciones ni importaciones de bienes y servicios, ni movimientos de capital a través de las fronteras. No hay tampoco gobierno y, por tanto, no existen impuestos de ningún tipo, ni gasto público.
Los flujos que se establecen, en cada período, entre los dos tipos de agentes agregados que existen, las economías domésticas y las empresas se muestran en el cuadro. Desde las economías domésticas sale un flujo real de factores de producción dirigido a las empresas, que da origen a un flujo de pagos, de sentido opuesto, que es la renta que las economías domésticas obtienen por su contribución a la producción. Desde las empresas el flujo real de bienes y servicios producidos durante el período se dirige hacia las economías domésticas que se ve compensado por un flujo de pagos, en sentido opuesto, que representa la gasto de consumo de las economías domésticas sobre la producción de las
empresas. En un esquema de este tipo, la identidad entre producción, renta y gasto se obtiene de manera inmediata.
No hay comentarios:
Publicar un comentario